El Club Campestre de Ibagué fue el escenario, el sábado 20 de septiembre, del Banquete de Pan y Vino, encuentro solidario convocado por el Banco Arquidiocesano de Alimentos y el Club Rotario. A la cita asistieron más de 50 empresas, además de familias, líderes sociales y autoridades locales, todos unidos por un mismo propósito: apoyar las obras sociales que estas instituciones adelantan en beneficio de poblaciones vulnerables.

Cada empresa participante se vinculó con la compra de un bono solidario, un aporte, que representa una contribución significativa para el sostenimiento de programas que garantizan seguridad alimentaria a miles de hogares. El respaldo del sector privado se convirtió en una señal clara de confianza hacia el trabajo que desde hace años vienen adelantando ambas organizaciones.
Con las palabras de apertura por parte de Alfonso López Hurtado, miembro del Club Rotario de Ibagué, se resalto el valor de la solidaridad y la importancia de mantener la unión entre instituciones, empresas y comunidad en torno a la misión de servir a quienes más lo necesitan.

Durante el evento se presentaron testimonios y memorias que dieron cuenta del trabajo realizado tanto por el Banco de Alimentos como por el Club Rotario. Historias de familias beneficiarias y cifras de impacto mostraron que la labor de estas entidades no se limita a la entrega de alimentos y la ayuda social, sino que también promueve programas de desarrollo social y acompañamiento comunitario, en diversas comunidades vulnerables de Ibagué.
Con la bendición del pan y el vino, presidida por monseñor Orlando Roa Barbosa, arzobispo de Ibagué, el Banquete reafirmó su sentido de unidad y compromiso. Más de 50 empresas, junto a instituciones, autoridades, figuras públicas y representantes del sector privado, se sumaron a esta causa solidaria. En total, fueron más de 400 personas las que respondieron al llamado y participaron activamente en esta noche de fraternidad y esperanza.
El banquete también permitió visibilizar experiencias de superación personal que reflejan el impacto de estas iniciativas. Jóvenes beneficiarios, familias atendidas por los programas de alimentación y voluntarios compartieron sus testimonios.
La presencia del sector empresarial no se limitó al apoyo económico. Para varios de sus representantes, el encuentro fue una oportunidad de estrechar vínculos y de explorar formas de colaboración sostenida con las obras sociales que lideran el Banco de Alimentos y el Club Rotario.

Al cierre del banquete, el padre José Ferney Quimbayo, director ejecutivo del Banco Arquidiocesano de Alimentos, agradeció el respaldo recibido y llamó a mantener vivo el compromiso de los empresarios e instituciones publicas y privadas, para que de manera recurrente no solo puedan convertirse en donantes permanentes, si no que además puedan conocer a fondo cada una de las obras de acción social y de seguridad alimentaria que llevan acabo estas dos instituciones.
El Banquete de Pan y Vino dejó como resultado recursos significativos que permitirán fortalecer los programas sociales del Banco Arquidiocesano de Alimentos de Ibagué y el Club Rotario Ibagué. Más allá de la recaudación, el encuentro evidenció que Ibagué cuenta con un tejido social sólido, conformado por empresas, instituciones y ciudadanos que reconocen la importancia de unirse en torno a causas comunes.
El Banco Arquidiocesano de Alimentos de Ibagué y el Club Rotario expresan su más sincero agradecimiento a todas las empresas participantes, a los donantes y sociedad ibaguereña participante quienes que hicieron posible esta velada solidaria. Su respaldo reafirma que el compromiso conjunto entre sector privado y comunidad es la clave para seguir construyendo esperanza y bienestar para quienes más lo necesitan.





